jueves, 25 de abril de 2013

La arquitectura zamorana en el románico.

  El término "románico" fue propuesto por primera vez en 1824 por el arqueólogo francés De Caumont para designar la corriente estilística nacida en la abadía de Cluny que se desarrolla entre finales del siglo X y bien entrado el XIII en el centro y suroeste del viejo continente (Europa cristiana). Si bien el Románico floreció durante 200 años, una vez superado el final del primer milenio hay que considerar que durante los 600 años anteriores se produjo su gestación.
        Las razones por la cual se asigna este calificativo vienen dadas por la semejanza de los elementos arquitectónicos utilizados en este arte y los empleados en la arquitectura romana (arcos de medio punto, columnas).
        Zamora Cimborrio bizantino de la catedral zamorana. es la ciudad española que cuenta con el mayor número de restos románicos. Más de una veintena de construcciones de este género le hace valedera del título de Ciudad del Románico.
        La característica principal del románico zamorano es su tardía aparición. Aunque esta sea norma habitual siempre que nos refiramos al románico castellano. Por ello, son escasas las iglesias del siglo XI. La mayoría de las construcciones románicas son de la segunda mitad del siglo XII y comienzos del siglo XIII y muchas acusan ya influencias cistercienses, más en el caso de Zamora dada su proximidad al monasterio de Moreruela, hoy lamentablemente en ruinas pero con una de las cabeceras más soberbias del arte medieval español.
        La arquitectura románica dominó Europa durante los SS. XI, XII y parte del XIII, caracterizada por:
  • La solidez de la construcción que se manifiesta en la gran anchura de sus muros para poder resistir las fuerza y tensiones de la estructura, en especial el empuje de la bóveda de cañón, predominando el macizo sobre el vano, es decir, los muros son seguidos y el número de ventanas es escaso. Utiliza también estribos exteriores y la contraposición de unas bóvedas a otras.
  • Los soportes generalmente suelen ser pilares comunes, cruciformes - para recibir los arcos formeros y fajones- o con medias columnas adosadas. Aunque a vecesÁbside románico de Santa María la Nueva. son sustituidos por columnas o alternado con ellas. El empleo de la columna consta de basa con plinto, fuste cilíndrico y capitel de varios tipos: imitación al corintio, de influencia nórdica o historiado.
  • Otros elementos que integran la arquitectura románica son: El uso del arco de medio punto, que es, en realidad, un arco semicircular. La bóveda de medio cañón, que se forma por la sucesión de arcos de medio punto -a partir del siglo XII se emplea también el apuntado-. La bóveda de arista, que es el resultado de la intersección de dos bóvedas de cañón. La planta de cruz latina, es decir, de brazos desiguales. La cúpula, sobre el crucero se apoya sobre pechinas o trompas. El ábside, situado al final de la nave mayor, es semicircular.
 

martes, 23 de abril de 2013

Introducción

La arquitectura en la provincia de Zamora es de una gran riqueza. Aunque a nivel mundial e incluso nacional no es muy conocida, no es sin embargo por eso de gran riqueza, mostrando edificios de gran importancia en cada una de las épocas de nuestra historia.
Desde la prehistoria hasta nuestra época actual son múltiples las muestras arquitectónicas que podemos observar por todo el territorio zamorano.
Sin embargo es quizá la arquitectura en el románico la más importante en nuestra provincia. Múltiples son las iglesias de la época sembradas en nuestra geografía. Así pues algunos autores han clasificado a Zamora la ciudad con más edificios románicos por kilometro cuadrado a nivel europeo. Santo Tomé, San Cipriano, la Magdalena, Santiago el Burgo, San Juan, San Esteban, Santiago de los Caballeros e incluso la catedral, bien llamada la Perla del Románico son algunos de los edificios que podemos destacar.